Desperdicia tu vida viendo a otra gente desperdiciar sus vidas

Me sorprendió moderadamente esta noticia de un tipo coreano que retransmite en directo, al más puro estilo El Show de Truman, pero voluntariamente, que ya hay que ser gilipollas. Digo moderadamente porque no me extrañaría que fuese una campaña publicitaria viral del estilo de la de Diesel, pero más a lo bestia.

Las reglas son

  1. Justin lleva la cámara 24 horas al día, 7 días a la semana. Incluso en el cuarto de baño. Incluso en una cita.
  2. Esto es en directo. Sinceramente. Ahora mismo.
  3. Justin llevará la cámara hasta el día en que se muera. Con esto queremos decir que si se la quita, le mataremos.

Aún así, si es cierto, el eslogan de la web me parece más que adecuado, perfecto, además de una carta de presentación perfecta para algunas modernas idioteces…  (Je, que curioso, tiene un twitter…).

Waste your life watching other people waste their lives.

es decir…

 Desperdicia tu vida viendo a otra gente desperdiciar sus vidas.

Con esa frase han conseguido plasmar tanto…

El ombligo más guarro y famoso del mundo

Pelusilla del ombligo

Javimoya publica un artículo que viene a ser una copia sin pudor volcado completo del artículo correspondiente de la wikipedia, encima sin descubrir nada nuevo (de hecho lo vi hace medio año en menéame…), e incluyendo incluso la foto. Vamos, que podría pasar por un mirror del artículo si hace falta… pero bueno, algo tiene que ofrecer a sus visitantes, que a buen seguro no generarán pingües beneficios en publicidad gracias a sus publicaciones de correos cadena… Qué pena, con todo lo que me gustaba ese blog al principio, pero ha perdido tanta frescura como visitantes y beneficios ha ganado al irse convirtiendo en un compendio de refritos y contenidos generados por otros, pareciendo un yonkis v2.0.
Pero no era criticar el objetivo del post (aunque no lo parezca, pero es que cuando mencionas la palabra blog hay mucha gente que automáticamente piensa en el de javimoya, y me parece injusto porque actualmente hay blogs de más calidad en español que no tienen tanta visibilidad), sino fijarse un poco en la foto que acompaña al artículo en la wikipedia.
Sobre todo, quería descubrir al personaje que había publicado una imagen de su ombligo, previo paso por la ducha, y si tendría idea de cuánta gente iba a acabar viendo su tripa a gran resolución… No creo que cuando Matt Smith, profesor residente en Japón, se sacó una foto a la bola de pelusa de su ombligo con su cámara Sanyo creyese que iba a interesar a alguien… y al final ha acabado en millones de pantallas del mundo entero. Además, debe de estar bastante orgulloso, ya que ha llevado a cabo algunas reflexiones sobre el asunto de la pelusa:

Somehow my belly button makes these lint balls. It may be because I have a sorta half inny/half outty. Current scientific theory has it that as I walk, my belly button kind of bites my shirt, pulling a little lint in each time. It then gets heated up and mashed into a little ball. Or its magic

E incluso creo que está empezando una interesante colección de «bolas de ombligo». Qué cosas tiene esto de la fama… quién iba a decirle que sus cinco minutos de fama en internet iban a llegarle… por la suciedad de su ombligo.
Y por si tenéis tanta enfermiza curiosidad por el personaje como yo, podéis ponerle cara -sorpresa sorpresa, no es sólo tripa!- e incluso voz.

Moraleja: nunca sabrás por qué gilipollez puedes acabar siendo famoso… quizás porque tus amigos suben una foto de tu barriga a la wikipedia, quién sabe.

Sé ignorante, sé feliz

¿Sabes? Sé que este filete no existe, sé que cuando me lo meto en la boca es Matrix la que está diciendo a mi cerebro: «es bueno y jugoso». Después de nueve años, ¿sabes de lo que me doy cuenta? La ignorancia es la felicidad.

Cifra (Joe Pantoliano), Matrix. (vista -la frase, no la peli…- en Reiniciar)

¿A veces puede ser más beneficioso vivir un engaño, aún conscientemente de ello, que afrontar la realidad?. Yo, personalmente, prefiero la realidad (o lo más cercano a ella, porque ¿qué es real y que no?).

Por qué abrir un blog (y por qué no)

Se da la circunstancia de que algunos de mis amigos de carne y hueso (oye, que no digo que a los que os conozco sólo por internet estéis hechos de circuitería, pero nunca se sabe con quien estás hablando…) están atraídos por esto de los blogs, pero no acaban de decidirse. Todos muestran unas reticencias similares, a saber:

  • Contenido: quién lo va a leer, a quién puede interesarle lo que escribas, de qué puede tratar, etc. Respuesta: en tu blog (en uno de carácter personal, si fuese orientado hacia una temática ya cambia el asunto) tienes toda la libertad del mundo para crear a tu antojo. Puedes dedicarte a contar pedazos de tu vida, simplemente a criticar lo que no te gusta, recoger lo que destacas de la «blogosfera» o lo que te de la gana en el momento, como si quieres reflexionar sobre el bucardo ibérico y te curras una galería de fotos. Sobre todo lo haces para ti, es a quien tiene que gustar, y si lo haces apasionadamente seguro que conseguirás algún que otro lector con el que compartes temas de interés comunes. Y si no, no es una tragedia, el principal objetivo de un blog es que te guste lo que te hagas, mientras lo cumplas todo va bien.
  • Periodicidad: otro de los temores que puedes tener es la «necesidad» de publicar frecuentemente. Esto es cierto y falso pero, de nuevo, lo principal es publicar cuando tú quieras. Sí es cierto que si quieres mantener a unos cuantos lectores fieles debes ofrecerles cierta homogeneidad en cuanto al ritmo de publicación se refiere (esto es, no publiques un día quince posts y te tires dos semanas sin publicar nada, aprovecha los posts programados para repartir tu inspiración), pero no tienes que atarte a una periodicidad fija (10 posts semanales, 25 al mes, etc), simplemente mantén cierta coherencia. Y si espacias más las publicaciones, quizás uno o dos posts a la semana, tampoco es un problema, la gente se acostumbrará a tu ritmo.
  • Precio: abrir un blog es gratis en muchos servicios como, por ejemplo, WordPress.com o Blogger. Probablemente cualquiera de estas dos plataformas (entre las gratuitas son las que más recomiendo) satisfagan las necesidades de un blogger primerizo, y obtienes una dirección del estilo de nombredelblog.blogspot.com (o .wordpress.com). Si luego notas que necesitas «algo más» y quieres montar tu propio hosting para controlar más el proceso de publicación, entonces sí tendrás que pagar algo, pero esto no lo necesitan la mayoría de los bloggers. Aparte está el tema del dominio, si quieres algo tipo www.nombredelblog.com tendrás que pagarlo anualmente pero, de nuevo, esto es opcional y no es algo que la gente necesite. Y así mato dos pájaros de un tiro y digo cómo empezar un blog, que es algo tan sencillo como abrir una cuenta en cualquiera de los dos servicios (en blogger te vale la cuenta guguel) y empezar a escribir.
  • Continuidad: ¿y si pasado un tiempo dejo de escribir? Pues no pasa nada. Cuando no te apetezca escribir, no lo haces, y punto. Puedes decírselo a quienes te lean o directamente no hacerlo (en este caso se darían cuenta ellos solos y puede que dejasen de visitarte a menudo). Luego puede que el blog se quede muerto o que lo retomes con más ganas pasado un tiempo (lo cual es probable, acabarás cogiéndole el gusanillo).

Así que, tras lo dicho, espero que quienes tuvieseis alguna duda sobre si empezar un blog o no, os decidáis a hacerlo; no necesitáis un rumbo fijo, simplemente empezad y el resto vendrá solo.
Más desorientado que yo cuando empecé es difícil estarlo, y al final ha acabado gustándome la cosa. ¿Por qué? Hay varias razones. He conocido a gente interesante de toda España (e incluso del extranjero, qué nivel ;), que difícilmente hubiese conocido de no ser por el blog. Gracias a los comentaristas aprendo más cosas acerca de lo que publico, y mientras escribo los posts y recopilo fuentes sigo aprendiendo. De vez en cuando a la gente incluso le gusta lo que escribes, y ciertamente te llena de satisfacción (y notas como crece tu ego…). El blog puede ser un espacio en el que hacer participar a tus amigos (encuestas, comentarios, rectificaciones, etc), lo cual también es muy interesante. Y cientos de razones más, joder, que si no te he convencido a estas alturas, ¡difícil lo llevo!

No bloggers: ¿qué más cuestiones os frenan a la hora de comenzar a plasmar todo eso que lleváis en la cabeza?. Y ahora para los sí bloggers: ¿qué más razones añadiríais para mantener vuestro blog?

Nuevas redes sociales y «miniblogs»

La tira cómica de PvPonline de hoy resume de una manera bastante aproximada mi opinión sobre las nuevas redes sociales con miniposts, como Twitter. El objetivo de esta red social es simple, es tener un espacio en el que contar en cada momento lo que estás haciendo. Por ejemplo: «voy a comprar el pan», «preparando la comida, a ver que ingredientes tengo», «comiendo macarrones a la boloñesa», «durmiendo una siesta y yendo a clase», etcétera.

¿De veras tiene necesidad la gente de contar en cada momento lo que está haciendo? y aún más… ¿el espíritu voyeur de la gente llega hasta tales extremos? Porque, en mi opinión, una de las razones por las que los blogs existen y tienen un cierto público es gracias a esa sensación de «entrar en la intimidad» del que lo escribe y, a veces, satisfacen también un afán narcisista (eso para los blogs de carácter más personal, que la blogocosa da para muchos análisis), pero no se si llegará a tanto como para «cotillear» lo que hace cada uno de tus contactos en cada momento. La vida de cada uno no es tan interesante…

La verdad, creo que genera información en exceso, y estar pendiente de tener actualizado en cada momento tu Twitter lo veo como algo que puede llegar a ser estresante.

Poopr - nuevas redes sociales

Si tuviese un «miniblog en tiempo real» de esos (bautizado así por mí sobre la marcha) ahora mismo tendría que escribir algo como «Atendiendo a la clase de Diseño Avanzado de Aplicaciones en Internet, mientras escribo un post sobre twitter y nuevas redes sociales del estilo»

Irse del cine antes de acabar la película

El otro día fui a ver una película tan mala al cine que me dieron auténticas ganas de irme, de no ser por la agradable compañía y que iba invitado por un amigo cumpleañero. Ghost Rider pretender ser una película de superhéroes, pero se queda en película de risa sin gracia, o en dramática que da risa. Un engendro que no merece que se hable más de ella, de cualquiera de las formas (excepto por la patética escena de la transformación de Nicolas Cage en el motorista flamígero, que espero no sufráis, o al menos no paguéis por ello).

Pero en realidad nunca me he ido del cine, aunque ganas me hayan dado en alguna ocasión (aún no sé como me dejé llevar a ver Torrente 3…). La sensación de perder el dinero por una entrada que he pagado y me da derecho a ver una mierda de película entera gana a la de sentir que estoy perdiendo el tiempo viendo algo que sería mejor olvidar antes incluso de verlo… El otro día me sorprendí cuando, estando unas cinco personas en la sala viendo la Ciencia del sueño (esta sí la recomiendo, al igual que hizo Alexliam) una de ellas, visiblemente aburrido, salió primero a comprar agua y, con la mitad de la película transcurrida, marcharse. Se ve que sí hay gente que valora más su tiempo que su dinero…

Aún así me quedé con la duda… ¿os habéis ido alguna vez del cine antes de acabar la película?

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Mejorando el correo electrónico: Correo demorado

Calendarios

Mientras enviaba un correo desde Gmail, se ha ocurrido una sencilla característica que daría bastante funcionalidad al correo, además de que implementarla sería una tontería. No es más que envíos de correo electrónico programado, tal y como hacen los sistemas de publicación de blogs, como WordPress o Blogger. Simplemente, podrías una casilla para que el correo fuese «demorado» y posteriormente seleccionar la fecha en la que quieres que se envíe (sí, copiado tal cual del método de WordPress, pero si algo funciona, para qué reinventarlo).

Además, charlando (que mola más que chateando) con kelmer, me ha recordado la killer-feature del undo para envío de emails… Una vez implementada la cola, sería muy sencillo, simplemente se configuraría un tiempo de espera por defecto (pongamos 5 minutos), durante los cuales podríamos cancelar el envío de esa tarjeta de amor a tu jefe (en realidad sí era para él, pero te lo has pensado mejor…), la confesión de que eres gay a media lista de contactos (cuando la exclusiva era para Interviú, nada menos) o ese email con amenazas de muerte en tono jocoso (Via matar a toda tu familia, a ber a kien suspendes tu) al profesor que te acaba de suspender (y sí, si envías correos así lo que necesitas no es el correo demorado, necesitas algún tipo de terapia / estancia en la cárcel…), tiempo tras el cual el mensaje se enviaría.

En cualquier caso, y ya metido a analista de pacotilla, la demora podría desactivarse para que funcionase en tiempo real, cuantas más facilidades al usuario, mejor (léase posibilidades que quejarse por no saber configurar algo).

El porqué del silencio en las bibliotecas

Libros en la sombra

En principio, en las bibliotecas se debe guardar silencio por eso de que es un lugar común donde la gente va a leer, esperando silencio y tranquilidad. Así que la razón por la que la gente guarda silencio sería el respeto a los demás… pues no. El otro día comprobé empíricamente que lo que hace que la gente guarde silencio son las luces de la biblioteca. La situación es simple, toda la gente estaba estudiando en silencio, hasta que se fue la luz (seguía habiendo luz natural, atenuada por ser un piso subterráneo, pero suficiente) y la gente se puso a hablar en tono normal (aunque haya luz siempre puede hablarse en tono biblioteca, susurrando), algunos incluso sintieron la llegada de sus intintos animales directamente desde su época Neanderthal y soltaron alaridos y todo…

Así que, a la espera de un análisis más científico, he llegado a la conclusión de que para conseguir silencio «transportable» lo único que necesitaría sería robar una bombilla de biblioteca.