Se da la circunstancia de que algunos de mis amigos de carne y hueso (oye, que no digo que a los que os conozco sólo por internet estéis hechos de circuitería, pero nunca se sabe con quien estás hablando… están atraídos por esto de los blogs, pero no acaban de decidirse. Todos muestran unas reticencias similares, a saber:

  • Contenido: quién lo va a leer, a quién puede interesarle lo que escribas, de qué puede tratar, etc. Respuesta: en tu blog (en uno de carácter personal, si fuese orientado hacia una temática ya cambia el asunto) tienes toda la libertad del mundo para crear a tu antojo. Puedes dedicarte a contar pedazos de tu vida, simplemente a criticar lo que no te gusta, recoger lo que destacas de la “blogosfera” o lo que te de la gana en el momento, como si quieres reflexionar sobre el bucardo ibérico y te curras una galería de fotos. Sobre todo lo haces para ti, es a quien tiene que gustar, y si lo haces apasionadamente seguro que conseguirás algún que otro lector con el que compartes temas de interés comunes. Y si no, no es una tragedia, el principal objetivo de un blog es que te guste lo que te hagas, mientras lo cumplas todo va bien.
  • Periodicidad: otro de los temores que puedes tener es la “necesidad” de publicar frecuentemente. Esto es cierto y falso pero, de nuevo, lo principal es publicar cuando tú quieras. Sí es cierto que si quieres mantener a unos cuantos lectores fieles debes ofrecerles cierta homogeneidad en cuanto al ritmo de publicación se refiere (esto es, no publiques un día quince posts y te tires dos semanas sin publicar nada, aprovecha los posts programados para repartir tu inspiración), pero no tienes que atarte a una periodicidad fija (10 posts semanales, 25 al mes, etc), simplemente mantén cierta coherencia. Y si espacias más las publicaciones, quizás uno o dos posts a la semana, tampoco es un problema, la gente se acostumbrará a tu ritmo.
  • Precio: abrir un blog es gratis en muchos servicios como, por ejemplo, WordPress.com o Blogger. Probablemente cualquiera de estas dos plataformas (entre las gratuitas son las que más recomiendo) satisfagan las necesidades de un blogger primerizo, y obtienes una dirección del estilo de nombredelblog.blogspot.com (o .wordpress.com). Si luego notas que necesitas “algo más” y quieres montar tu propio hosting para controlar más el proceso de publicación, entonces sí tendrás que pagar algo, pero esto no lo necesitan la mayoría de los bloggers. Aparte está el tema del dominio, si quieres algo tipo www.nombredelblog.com tendrás que pagarlo anualmente pero, de nuevo, esto es opcional y no es algo que la gente necesite. Y así mato dos pájaros de un tiro y digo cómo empezar un blog, que es algo tan sencillo como abrir una cuenta en cualquiera de los dos servicios (en blogger te vale la cuenta guguel) y empezar a escribir.
  • Continuidad: ¿y si pasado un tiempo dejo de escribir? Pues no pasa nada. Cuando no te apetezca escribir, no lo haces, y punto. Puedes decírselo a quienes te lean o directamente no hacerlo (en este caso se darían cuenta ellos solos y puede que dejasen de visitarte a menudo). Luego puede que el blog se quede muerto o que lo retomes con más ganas pasado un tiempo (lo cual es probable, acabarás cogiéndole el gusanillo).

Así que, tras lo dicho, espero que quienes tuvieseis alguna duda sobre si empezar un blog o no, os decidáis a hacerlo; no necesitáis un rumbo fijo, simplemente empezad y el resto vendrá solo.
Más desorientado que yo cuando empecé es difícil estarlo, y al final ha acabado gustándome la cosa. ¿Por qué? Hay varias razones. He conocido a gente interesante de toda España (e incluso del extranjero, qué nivel , que difícilmente hubiese conocido de no ser por el blog. Gracias a los comentaristas aprendo más cosas acerca de lo que publico, y mientras escribo los posts y recopilo fuentes sigo aprendiendo. De vez en cuando a la gente incluso le gusta lo que escribes, y ciertamente te llena de satisfacción (y notas como crece tu ego…. El blog puede ser un espacio en el que hacer participar a tus amigos (encuestas, comentarios, rectificaciones, etc), lo cual también es muy interesante. Y cientos de razones más, joder, que si no te he convencido a estas alturas, ¡difícil lo llevo!

No bloggers: ¿qué más cuestiones os frenan a la hora de comenzar a plasmar todo eso que lleváis en la cabeza?. Y ahora para los sí bloggers: ¿qué más razones añadiríais para mantener vuestro blog?