
Es evidente que dando soporte a usuarios no técnicos, el número de anécdotas que se dan es enorme… por eso hay blogs dedicados únicamente a ello y tal xD. Lo que pasa que si nunca has tenido que dar soporte a usuarios no técnicos, algunas conversaciones pueden parecer falsas o inventadas… pero nada más lejos de la realidad. Dado que llevo un par de meses trabajando junto a los «usuarios», he acumulado unas cuantas de estas situaciones surrealistas, la pregunta de soporte técnico «subcontratado» sobre el tiempo de carga de una batería de portátil:
– (Usuario) Hola… mira, una duda, ¿cuánto tarda en cargarse una batería de portátil?
– (Yo) Hola. Pues depende del modelo concreto… en el manual lo pone, casi seguro.
– Ya, ya… pero así, ¿en general?
– No lo sé, hay muchos tipos de portátil. En todo caso, los portátiles suelen tener una lucecita que parpadea y cambia de color, o pasa a ser estática o hace algo cuando la batería ha acabado de cargarse…
– Ah, vale. ¿Y cómo se sabe cual es esa luz?
– En el manual lo pondrá… aunque no suele tener tantas luces el portátil… ¿qué modelo es?
– No, no lo sé, es que es para alguien que llamó por teléfono, no es mi portátil… Pero bueno, así en general, ¿cuánto podría tardar?
– Si la carga seis horas, seguro que acaba al 100% de batería.
Y con las seis horas finiquité una conversación que tendía a ser infinita y cada vez más surrealista… Pero en ese caso al menos el soporte (soportar al usuario tiene un significado doblemente cierto) era «en vivo», y veía la cara de no entender nada que ponía. Peor suele ser el soporte por teléfono… por ejemplo, el caso de la «i-de-punto».
Una señora mayor tenía que darnos por teléfono su dirección de correo electrónico, y al deletrearlas repetía mucho «i de punto loquesea»… con lo cual, en la mentalidad de informático, eso se traduce en «id.loquesea». Craso error. Tras un rato hablando con ella, decidimos averiguar a qué le llamaba exactamente «i de punto»… y resulta que, para ella, había dos tipos de íes: «I de punto», también conocida como «I latina», y la «Y de palo», también conocida como «Y griega».