O lo que es lo mismo, si les das una hostia considerable, le quedan marcas como a todo portátil de hijo de vecino. No es que esperarse que el portátil sólo por haber sido más caro que los anteriores fuese a conservarse inmaculado, pero simplemente no esperaba que el primer desperfecto que le fuese a causar fuese tan espectacular…

La historia es que estaba yo tranquilamente acostado en la cama, con el portátil enchufado a unos altavoces situados en una estantería por encima de la cama. Hasta ahí todo correcto y sin aparente peligro ni para el cacharro ni para mi… hasta que revuelvo sin darme cuenta los cables de los altavoces, de manera que empujan una navaja multiusos que había en la estantería hacia el borde de la misma. Todo un poco confuso, pero así fue la historia… cuando me di cuenta de que la navaja venía dispuesta a hacerme un chichón, me aparte rápidamente, congratulándome de mis reflejos.

Lo de darme cuenta de que si no había caído sobre mi cabeza lo habría hecho sobre algún otro sitio (entre las cosas a aplastar que había por la cama tenía móvil, iPod, portátil y ropa doblada) y ver el boquete causado en el anodizado aluminio del Macbook fue en un suspiro.

El resultado junto al causante (el material, no yo), a continuación

Y como extra digno de ser usado como prueba en un juicio por lo verídico del documento, un vídeo con la simulación del incidente…

Navajazo al Macbook from Adrián Moreno Peña on Vimeo.

Pero bueno, ahora es como los veteranos de guerra y tiene una historia que contar cuando se le pregunte por su cicatriz… (lo de arreglarlo no entra en mis planes, cambiar la carcasa es carísimo).