Ritmo estival

Solecito majo

Qué gusto de verano. Este solecito tan majo recarga un montón las pilas (que tenía un poco gastadas después de los exámenes) y da mucha energía… pero esa misma energía es la que me hace salir de casa. Por eso, a pesar de que estoy de vacaciones, tengo un poco abandonado el blog. Por el blog en sí me da igual, que el tío sigue atrayendo a algunos incautos que de vez en cuando hacen click en la publicidad y los archivos viejos siguen clasificados e igual de aburridos que siempre; el feo lo hago a los que entráis de vez en cuando esperando que haya algo nuevo y no lo encontráis.

Mientras siga haciendo tan buen tiempo tengo que aprovechar, y mientras el 3G no sea más barato seguiré aprovechando el sol, que el blog sigue aquí llueva, nieve o haga buen tiempo, pero el sol no espera a que acaba de escribir posts para salir xD. Así que, disculpadme, salgo un rato a la piscina :D

The End

Al fin acabé mi último curso en la Universidad, mis exámenes y la rutina rutinaria. Qué liberación…

Como premio para todos los días largos que eché en la biblioteca (que aunque se esté fresquito y en buena compañía no deja de ser un sitio plagado de gente en silencio agobiada) me marcho cuatro días al Festival Folk de Ortigueira a ver un bonito paisaje, oír algo de música folk y celebrar el verano en general. Pasadlo bien, yo estoy seguro de que lo haré :)

Como canción dejo The End, de The Doors, que aunque mi final es mucho más alegre y liberador que el que evoca la canción, es un temazo.

Adquiriendo mi futuro estilo

Ahora mismo no me importa demasiado tener un estilo propio definido, simplemente voy a mi aire, sin cuidarlo demasiado. Pero llegará un día en que seré un tío con mucho estilo, de eso estoy seguro, y cuando ese día llegue es muy importante tener en cuenta la música. Vale que mi rollo musical de ahora independiente, escuchando indie rock, indie pop, todo tipo de indie X y estilos colindantes me gusta mucho, pero tengo claro que tengo que dar cabida a otro tipo de música en mi fase con estilo: oiré ópera.

En mi gran casa modernista (es mi fantasía, así que escojo un amplio y céntrico duplex en una gran capital) con decoración de estilo minimalista, sobre todo con líneas rectas, disfrutaré oyendo ópera los domingos por la mañana. Esto lo haré mientras disfruto de un buen vino antes de comer, mientras observo alguna de las piezas de arte diseminadas por la casa, tanto clásico como selecto arte moderno. Y lo más importante, la ópera sonará potente y nítida en los altavoces de mi coche cuando disfrute de los desplazamientos en él (a efectos de seguir redondeando la fantasía, el coche es una berlina de gama alta, tipo Mercedes Clase C o Volkwagen Passat Mercedes Clase E o Volkwagen Phaeton).

Luego tendré que pulir otros detalles, como el aspecto (no vale eso de tener barba de un par de días y despeinado, siempre impoluto) o el vestir (por mucho que me duela, me tocará llevar traje o buscarme algo que no sea traje y case con mi estiloso yo), pero no hay problema, los iré concretando.

¿Y esta estupidez de modo fantasía/cómo te ves en el futuro a qué viene? Pues a que cuando iba hoy a la biblioteca a estudiar, he oído pasar a un coche en el que el conductor (mi futuro yo) iba oyendo ópera… y ahí he dicho «Así voy a ser yo«. Creo que también ha influido el reblandecimiento de mi cerebro a causa de un excesivo número de horas pasadas en la biblioteca, sufriendo calor, sed, horribles asignaturas… y lo peor, moscas.

Para ir practicando, hoy me acostaré oyendo Aida de Verdi…

Inspiración

Lápiz y papel

La inspiración es una zorra muy esquiva. Cuando la tienes, todo es ponerse a crear algo, que las palabras, colores, formas o sonidos te saldrán fácilmente. Todo lo que crees te gustará. Incluso llega un punto en el que tienes que parar, que dosificarte, porque sabes que como sigas creando a tal velocidad te acabarás quedando sin ideas para el futuro, en esas largas épocas en las que no hay inspiración ni pegándote un cabezazo con tu musa.

En esos momentos de vorágine creativa es útil tomar nota de las ideas que has tenido en ese momento de lucidez, que puede durar unos segundos y llegar en un momento inapropiado, pero es una buena costumbre anotar tus buenas ideas, más tarde ya tendrás tiempo para desarrollarlas.

A mi me suele llegar la inspiración unos instantes antes de dormir, justo antes de ser vencido por el sueño. No es un momento ideal para ponerse en plan creativo: si me he ido a dormir, es porque tenía sueño, ergo, necesitaba descanso. Tengo varias opciones: pasar de la idea y esperar que vuelva en algún otro momento, por experiencia eso es un error ya que pasado ese momento de lucidez, y sin más referencia que lo que recuerde de ese corto momento acabaré por olvidarla o seré incapaz de recordarla; la segunda posibilidad es desarrollarla en ese mismo momento, con el consiguiente perjuicio para mi descanso; o la opción más equilibrada, y que ha dado origen a este post, tomar nota de la gran idea para analizarla con perspectiva más adelante y ver si vale la pena desarrollarla. La peor opción es no tomar ni siquiera una breve nota de lo que se me ha ocurrido… quizás más tarde se me vuelva a ocurrir de una manera similar, pero la idea genial la habré dejado pasar.

Gracias a haber tomado nota de algo que se me ocurrió antes de dormir hallé la solución a algún problema que me había estado rondando la cabeza, repentinamente vi la claramente cómo hacer algo con código que tenía a medias o se me ocurrió algo digno de ser apuntado. Otras veces, por la mañana al ver lo que apunté la noche anterior pienso «Qué mierda de idea…» y el proyecto acaba abandonado, pero por las veces que me ha funcionado vale la pena apuntar cualquier gilipollez…

Cuando tu portátil no arrancará más

Si hay algo peor que un disco duro que deja de funcionar, es que el pack se complete con que sea el ordenador el que se va al inframundo binario… y eso es lo que me ha pasado. Mi portátil era un viejo y muy usado Acer Travelmate 290, que ha cumplido su labor con creces. Demostró ser duro y fiable (algunos dicen que lo trataba mal, exagerados, yo sabía de su dureza!), y apenas dio problemas en tres años largos de servicio. Y más por el precio que me costó, 0€! (fue ganado limpiamente en un concurso, nada de negocios con la Mafia ni robos).

El asunto fue el siguiente: la semana pasada, mientras lo usaba tranquilamente tirado en un sofá, se reinició, sin que hubiese habido problemas software. Extrañado, le dejo reiniciarse tranquilamente, quizás había pulsado un botón sin darme cuenta… pero justo antes de cargar el gestor de arranque volvía a reiniciarse. Ahí empecé a tener sudores fríos… a temer por mis prácticas (de las que, por supuesto, tenía una copia de seguridad… antiquísima). Tras apagarlo durante un tiempo respetable volví a arrancarlo, y tras unos cuantos reinicios se mantuvo encendido de una manera estable el tiempo suficiente para hacer un volcado de los archivos imprescindibles a un disco duro externo. El alivio ya era considerable, pero la putada de que se te joda el PC se queda ahí.

Al haber estado viviendo con el portátil durante tanto tiempo, me había acostumbrado a pasearlo por casa todo el rato, aprovechando la WiFi, y usarlo para todo (prácticas de clase, navegar por internet, VoIP, ver películas, jugar con él… ). Era casi como un cachorro, pero no había que sacarlo de paseo ni darle de comer. Estuve algunos días sin él y es cierto lo que dicen de que no aprecias lo que tienes hasta que lo dejas de tener. El pobre estaba cascado, la batería le duraba 15 minutos y su carcasa estaba arañada… pero cómo lo eché de menos.

Sí, es triste que me hubiese creado tanta necesidad del susodicho cacharro. Y ahora qué, ¿aprovechar para volver a comenzar sin portátil, a eliminarme una de tantas necesidades artificiales? Pues va a ser que no, ya he conseguido otro Acer Aspire 5052 por el que tendría que haber pagado por mi cuerpo de no ser por mi mecenas (para que negarlo, mi padre).

Preguntas al examen de informática

Me he presentado para ser responsable de las aulas de informática de alguna facultad de mi universidad el año que viene, y nos hacían una breve y sencilla prueba para comprobar qué conocimientos teníamos. Algunas preguntas se merecían un WTF bien grande…

Si la pantalla de un ordenador no muestra ninguna imagen, ¿qué es lo primero que comprobaré?
a) Si está instalado el sistema operativo correcto
b) Pulsamos con el botón derecho en el escritorio y en las Propiedades de la pantalla y comprobamos la resolución.
c) Que el cable de alimentación del monitor y el de conexión a la tarjeta VGA estén correctamente enchufados y el monitor encendido.

¿Se puede instalar más de un sistema operativo en un ordenador?
a) Nunca, sólo se permite instalar uno.
b) Sí.
c) Sí, si son sistemas operativos del mismo fabricante.

Algo que me llamó la atención fue que nos hicieron una pregunta sobre diskettes… en el año 2007! Cuánto hace que no veo uno de esos…