Arco iris

She comes in colors everywhere;
She combs her hair
She’s like a rainbow
Coming colors in the air
Oh, everywhere
She comes in colors

The Rolling Stones, She’s a rainbow.

Al final de cada arco iris hay un caldero con un tesoro… yo ya he encontrado el mío.

Se cae el cielo sobre nuestras cabezas!

Las fotografías de cielos siempre me han gustado. Me gusta fotografíar las nubes que  manchan el cielo azul, o las que llenan todo el horizonte de una capa mullida y blanca hasta el horizonte. Además, es una foto que puedes sacar en cualquier lugar  y, a pesar de estar fotografiando lo mismo, en cada sitio y cada día el cielo se ve distinto…

Y además de sacar yo las fotos me gusta ver las que sacan los demás, porque cada uno ve el cielo de una manera distinta e interesante…

Y se hizo la luz!

El cielo se rompe!

Rayos y centellas!

Kiwi

Si hay una fruta que me gusta, aparte de por su sabor por cómo es, esa es el kiwi. Por fuera no tiene nada de especial, es más bien tirando a feo, una simple bola amorfa peluda. Pero, como suele ser habitual, lo mejor está en el interior. En cuando lo abres, descubres una maravilla de color verde radioactivo™, con un diseño digno de un cuadro abstracto. Es auténtica psicodelia. Y para rematar, te lo llevas a la boca y descubres un refrescante sabor ácido mezclado con el dulce, nada de sabores empalagosos propios de las frutas tropicales sin personalidad – por algo su nombre científico es Actinidia deliciosa.

De cerca...

Mmmm... ácido...

Reunión familiar

Seguro que si el kiwi fuese música sería alguna canción de rock psicodélico, White rabbit de Jefferson Airplane por ejemplo. En comparación, esas empalagosas frutas tropicales de predecible sabor seguro que se conformarían con ser alguna estúpida canción de reggaeton… Y dando una vuelta de tuerca final al desvarío sobre esta pobre fruta, me queda decir que si tuviese que verme en la decisión de transformarme una fruta, escogería ser un kiwi… la pregunta estúpida que surge a continuación sería ¿Qué fruta querrías ser tú y por qué?

Paseando por Dubrovnik

Qué de sitios bonitos hay desperdigados por el mundo… Quién me iba a decir a mi que un sitio con un nombre tan extraño tendría semejante costa bañada por el mar Adriático, y está nada menos que en Dalmacia (hogar de los dálmatas, me imagino que alguno más que 101), al sur de Croacia. Mientras no pueda ir, con quien yo quiero aún mejor, tendré que conformarme con ver las fotos y pasar el día mentalmente paseando por Dubrovnik

Mañana 


Sunshine over Dubrovnik

Tarde 


Horizont at Dubrovnik

Noche

 
Night at Dubrovnik

 

Everyone loves the chocolate

Aún tratando de bajar la comida acumulada en estos dos días con las excesivas comilonas familiares de Nochebuena y Navidad, además de estar picoteando durante todo el día los dulces típicos (que para después de una comida ligera no son precisamente lo mejor, algunos se parecen más a un ladrillo de almendra que a un elaborado postre)… un auténtico golpe al aparato digestivo, que ya nos devolverá con pesadez de estómago los próximos días…

De todas maneras, estéis aún lamentándoos de haber comido ese último plato cuando ya no teníais hambre o estéis felices por haber comido lo necesario para evitar pesadas digestiones, siempre podéis daros un capricho y dejaros caer en la tentación del chocolate, que aunque no sea específico de estas fechas y esté rico todo el año, qué mejor postre… Además, everyone loves the chocolate!


Coged, hay uno para cada uno