Cosas que (quizás) me hubiese gustado oír al acabar la carrera

La semana pasada Borja y David, los encargados del discurso de fin de acto de Informática de la USC, se pusieron en contacto conmigo para ver si estaba interesado en darles una pequeña charla en su acto de fin de carrera (tras asegurarse de que era ex-alumno de la escuela también, claro). La idea era contarles un poco sobre el mundo laboral, y lo que les puede esperar ahora que acaban la carrera. La primera sensación fue sentir bastante honor, porque que los alumnos de la promoción de informática crean que tu visión les puede aportar valor en su acto de fin de carrera es todo un orgullo.

Al montar el pequeño discurso, quería intentar transmitirles cuatro ideas principales: que sigan aprendiendo todo lo que pueden, que experimenten e intenten crear algo propio, y que cuando sepan lo que quieren hacer, vayan a por ello sin dudas, y que un profesional con pasión por su trabajo es mucho más valioso. Que es, muy resumidamente, la sensación que tengo de los casi cinco años que llevo en el mercado laboral.

En las empresas en las que he estado he conseguido cierta estabilidad y tranquilidad laboral, siempre a base de aprender cualquier cosa nueva que pudiese ser útil para la empresa, e intentar transmitir el conocimiento a los compañeros. Es mucho más útil la capacidad de aprender que lo que uno sabe, y creo que una de las principales diferencias entre uno buen y un mal profesional, la actualización continua. Ojalá no acaben siendo el típico informático amargado que «protege» lo que sabe para sentirse más importante en la empresa, sino el que comparte lo que sabe y aprende constamente (que es la gente con la que me gusta trabajar).

En fin, dejo el «discurso» que les di en el acto de fin de grado, para que comentéis si les hubieseis dicho alguna cosa distinta, con la perspectiva que dan los años de trabajo.

Hola,

yo soy Adrián Moreno, un ex-alumno de la carrera (cuando todavía tenía un nombre más largo, Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas), que ha sido invitado a participar en el acto de graduación para serviros de maestro de ceremonias y contaros cómo he vivido el paso al mundo laboral en estos casi cinco años, desde que hice prácticas hasta la creación de mi propia empresa, Zadia Software, junto a otro ex-alumno de la escuela. Intentaré contaros lo que me hubiese gustado saber al acabar la carrera y nadie me había contado…

El cambio al mundo laboral no lo hice de golpe, sino de forma gradual gracias a hacer prácticas en el Departamento de Electrónica y Computación. La verdad es que fue una gran opción para empezar a tocar un poco del “mundo real”, y hacerme una idea de cómo funciona el mundo de la empresa. Luego, a punto de leer el proyecto, pasé a la fase de búsqueda de empleo: me moví todo lo que pude, me presenté a varias ofertas en distintos portales, envié muchísimos currículums, fui a todas las entrevistas a las que me llamaron, y hablé con compañeros que ya estaban trabajando, todo lo que se me ocurrió. A la hora de buscar, mi consejo sería que toquéis todas las puertas posibles (amigos, redes sociales, anuncios, lo que haga falta para tener más posibilidades…). Hoy en día, a pesar de la situación en la que se encuentra el mundo laboral, sigue habiendo una gran demanda de profesionales cualificados, así que aprovechar que las empresas siguen necesitándonos. Si luego tenéis la suerte de poder elegir dónde empezar a trabajar, mejor que mejor. Sea como sea, no perdáis de vista que es totalmente normal “saltar” entre unas cuantas empresas en los primeros años de profesión, hasta saber lo que queréis, y encontrarlo.

Una vez que empeceis a trabajar, seguro que al principio tenéis momentos en los que estaréis un poco perdidos, o no sabréis lo que se espera de vosotros. En esos momentos no os olvidéis de que normalmente la informática es un trabajo en equipo, y apoyaros en los compañeros. Hablad con ellos, hacedles preguntas, comentad lo que no tengáis claro con ellos… porque seguro que también han pasado por esas dudas y no tendrán problema en echaros una mano. No es cuestión de ser pesado, sino de que trabajar en equipo y que aprovechéis los primeros años para aprender todo lo que podáis, probar cosas nuevas, y equivocaros si hace falta, porque es el momento.

El cambio al mundo de la empresa es una continuación de lo que habéis estado preparando estos años en la universidad, pero no os equivoqueis y penséis que por hacer la carrera ya tenéis ventaja frente a alguien. Empezareis de cero, y la carrera tiene que ser una base sobre la que no dejéis de aprender, de reciclaros constantemente, y estar al día. No perdáis ocasión de aprender algo nuevo, y cuando tengáis que hacerlo no lo veáis como un incordio, sino como una posibilidad de abriros nuevas fronteras. Quién sabe si lo que aprendéis hoy de rebote os sirve para conseguir el empleo de vuestros sueños en unos años. No se trata de saberlo todo, sino de estar dispuestos a aprender de lo que haga falta, porque eso os hará un auténtico todoterreno, y podréis afrontar cualquier problema con una visión más amplia. Abandonad el pensamiento de “yo de eso no sé” por el de “puedo aprenderlo”. A partir de ahora es cuando os tenéis que demostrar a vosotros mismos que lo que habéis aprendido os ha servido, os ha dado una base que os permitirá asimilar conceptos que hace cinco años os hubiesen parecido inabarcables. Igual que lo que hoy os parecerá complejísimo, en unos meses lo habréis asimilado como algo de cada día. Daros tiempo.

Pero por otro lado, no perdáis de vista el potencial que tenéis a vuestro alcance hoy en día. Literalmente, con un ordenador y una conexión a internet, podéis crear cosas que darán la vuelta al mundo. Probablemente lo único que os haga falta para crear el nuevo Twitter, Facebook, o Youtube, sean la idea y las ganas de hacerlo (y un garaje, claro). Tenéis lo que hace falta a vuestro alcance, y habéis demostrado que tenéis la capacidad de aprender. Simplemente tenéis que buscar un poco por vuestra cuenta, y podéis crear cosas capaces de cambiar el mundo. Desde aquí podéis llegar a cualquier parte, no os pongáis límites, porque con un ordenador podéis crear lo inimaginable. Si hace falta y créeis en lo que hacéis, no escuchéis a los que os dicen que es imposible. Cuando descubráis vuestro camino, id a por él.

Nadie os va a decir lo que os gusta y lo que no — bueno, igual Google o Facebook en unos años–, pero hasta entonces os va a tocar buscarlo por vosotros mismos. Y cuando lo encontréis, agarradlo con fuerza y luchad por poder dedicaros a ello. Trabajar con pasión en lo que os gusta os hará destacar de verdad como profesionales. El trabajo va a ser una parte importante de vuestra vida, y no hay nada mejor que poder trabajar en algo que te gusta.

Yo lo tuve claro cuando monté mi empresa, Zadia, junto a mi socio, a pesar de que a muchos le parecía una idea de locos, o algo que no iba a durar. Hacemos principalmente desarrollo para móviles, que aprendimos de forma autodidacta en nuestro tiempo libre, mientras trabajábamos en otras empresas, a base de leer ejemplos en internet, algún libro y mucha prueba y error. Las críticas eran las de gente que tenía miedos que nosotros no compartíamos. Que si lo que hacíamos no iba a durar, que si nadie necesitaba lo que íbamos a ofrecer, que si nadie iba a contratar nuestros servicios… Pero lo vimos claro, era lo que queríamos y fuimos a por ello. Algo más de un año más tarde, no podría estar más contento. Tuvimos que trabajar muy duro, y estuvimos un año compatibilizando el trabajo a tiempo completo con dedicar el tiempo libre para nuestra empresa. Jornadas agotadoras, pero que acabaron valiendo la pena. Nuestra empresa no será ni la más grande ni importante, pero la sensación de haber creado algo por ti mismo siguiendo tu instinto no tiene precio.

Así que sólo me queda recordaros que creáis en vosotros mismos. Como dijo Steve Jobs, “Si tú lo deseas, puedes volar, sólo tienes que confiar mucho en ti”, así que decidid a dónde queréis volar, y a por todas.

Actualización 30/04/2015: la cita final no sólo no es de Steve Jobs, sino que es de Digimon. Todo fue una broma de @hdur, que coló la cita en internet, luego llegó a El Mundo, y de ahí a Wikiquote. Varios años con la cita circulando, y la gente de la ETSE motivada por una frase de Digimon, lo cual tiene aún más gracia, no?

Mi espacio de trabajo ideal

Oficinas de Saegeling Medizintechnik, situadas en un jardín y con ventanales muy grandes
Las oficinas Saegeling Medizintechnik. Me quedo con esos ventanales y el jardín!

Estos días he estado dándole vueltas a cómo sería mi espacio de trabajo ideal, en cuanto al equipamiento y al lugar en sí… Los medios que tengo ahora en casa son prácticamente lo que me apetecería tener, aunque el espacio sí que se me ocurren varias mejoras que tendría en cuenta en el eventual momento de preparar un lugar destinado a currar en él…

Lógicamente, las ideas como el Googleplex, con un ambiente desenfadado y lleno de areas temáticas o en las que cambiar de chip un rato son geniales, aunque yo lo he planteado como un espacio más pequeño y personal.

Para desarrollar me gusta el modo de trabajo que tengo ahora: un ordenador suficientemente potente como para ejecutar un servidor, IDE, navegador, máquina virtual y reproductor de música a la vez sin problemas (la labor que hace el iMac), con al menos dos monitores cuando más grandes mejor (los 24 + 19 que tengo ahora me parecen suficientes y adecuados, por ejemplo). Como equipo secundario, un portátil que lógicamente puede ser menos potente, aunque los gigahertzios y la RAM nunca sobran ni vienen mal. El portátil tendría varios sistemas operativos instalados, para pruebas sobre todo.

Los equipos, conectados con alguna conexión decente a Internet (sobre todo de subida, que es lo que más me desespera), y una conexión 3G de respaldo (que usaría con el portátil al salir del lugar ficticio este). Todo regado con un NAS (tipo Time Capsule, que así de paso me hace copias de seguridad de la cantidad de cosas importantes que tendría y me da una WiFi rápida), y un SAI…

Todo esto, situado sobre una mesa bastante espaciosa, en la que caben los dos monitores, el portátil, teclado y tableta gráfica y que sobre algo de espacio para poder escribir en papel. No necesariamente cerca de la mesa, una impresora que podría ser en blanco y negro (y valdría cualquiera menos la mía, la odio demasiado). La silla, una con ruedas que gire sobre sí misma.

La luz de la ventana (luminosa) no debería dar directamente sobre los monitores, y en caso de dar en algún momento del día, tendría alguna cortina para taparla. La iluminación artificial sería regulable en intensidad, y la temperatura del sitio estaría siempre en torno a 21ºC, tanto en invierno como en verano (vamos, que estaría climatizado).

Pizarrones de twitter
Pizarrones de twitter

Alguna de las paredes tendría una pizarra enorme, de las que se usan con rotulador (aunque idealmente la propia pared sería escribible), y además se le podrían pegar imanes. Normalmente estaría llena de fotos y esbozos en papeles grandes, tipo A3… El ambiente y decoración serían más bien desenfadados y coloristas, con un estilo tirando a minimalista porque sino acabaría llenándolo todo de cosas (lo ideal sería tener cajones a mansalva para poder guardar las cosas al menos).

Para guardar los esbozos anticuados y otros papeles varios, un armario y muchas carpetas para organizar las cosas. Y rematando el mobiliario básico, un sofá para tumbarme de vez en cuando y echar alguna siesta (cuando no se me ocurre nada, suelo echarme una siesta de 10 o 15 minutos para refrescar un poco la cabeza). También un puff, o algún sillón para cambiar de sitio cuando me canse de la mesa.

El estudio de arquitectura de Selgas Cano, situado en medio de un bosque
Los arquitectos de Selgas Cano han puesto la oficina en un lugar bien chulo...

En cuanto a la ubicación, el sitio tendría que ser una habitación no demasiado ruidosa, y como ya digo con bastante luz natural y una ventana exterior. Lo ideal sería uno de esos sitios aislados, con paredes de cristal enormes que dan hacia algún jardín, pero también valdría una habitación en un piso con algunas vistas agradables. Y ya puestos, si es un piso tiene que tener garaje, claro; y si la opción es la del sitio con jardín, una mesa en él para poder salir con el portátil cuando el tiempo lo permitiese.

Luego habría algunos detalles más… tendría que tener alguna cocina pequeña, por lo menos para poder preparar algo de picar o comer algo ligero, y provisiones de té inagotables. Cafetera imprescindible también…

En caso de ser un trabajo en grupo, algo del estilo pero con grandes espacios en los que poder trabajar en conjunto, llevando portátiles por ejemplo. Y se sumarían las ideas para un lugar individual (luminoso, ambiente desenfadado, sitios donde guardar las cosas…) pero con espacios, muchos espacios…

Fotos | The Roxor.

Buscando cámara de fotos…

Últimamente mi vieja Sony DSC W55 empieza a dar muestras de cansancio-locura (alguna que otra marca en la pantalla, además de que la rosca para seleccionar el tipo de escena tiene libre albedrío y salta inesperadamente…), con lo cual he empezado a buscar cámaras que puedan valerle de reemplazo.

Una tentación que se me pasó por la cabeza fue mirar las réflex… pero lo descarté porque a la larga, no me iba a hacer gracia cargar con una bolsa con el cuerpo, objetivos y demás cacharrada que supone llevar una cámara réflex, prácticamente tendría que llevar una mochila sólo para la cámara. Otro tema para descartarlas fue el precio (por un lado la inversión inicial, y por otro la …

Otra opción hubiesen sido las cámaras de tipo bridge, que dan algo más de control sobre la fotografía que una compacta, y son más ligeras y menos voluminosas que una réflex (además de ser baratas). Pero, de nuevo, lo que me tira hacia atrás es su tamaño, pues mi idea es poder llevar la cámara en el bolsillo (o ligeramente más grande, pero no mucho más).

Así que, continuando mi búsqueda orientado hacia una buena compacta, empecé a mirar algunas reviews y ránkings de cámaras, descubriendo la interesante familia de las TZ de Lumix (Panasonic). Sin ser un experto en fotografía (ni pretender serlo), un compañero me había recomendado las Panasonic especialmente en las compactas, por llevar unas buenas lentes de Leica y una buena relación calidad-precio. Mirando alguna review más de los modelos TZ6 y TZ7, que me gustan bastante, vi que la mayor diferencia entre ambas es que la TZ7 graba vídeo en HD y la TZ6 no (aunque alcanza 848 x 480 px de resolución a 30FPS). Las dos tienen una óptica bastante buena para una compacta, un zoom óptico de 12x y un tamaño y peso aceptables (206g – que así y todo es un buen pico más que la Sony que tengo), además de que su punto fuerte es que sacan buenas fotografías en modo automático, sin tener que entrar en temas de ajustes y demás. Las dos también permiten usar el zoom mientras se graba, cosa que la Sony que tengo ahora no permite y me jode bastante cuando me pongo a grabar cutrevídeos…

De todas formas, dadas las dimensiones de la «elegida» (la TZ6, sacrificando algunas funcionalidades de la TZ7 gano 100€), no descarto reconsiderar mi búsqueda y dirigirla hacia las «ultracompactas», que pesen menos de 150g… Todo esto lo dilucidaré en cuanto tenga la cámara en la mano y «la sienta»…

Otra opción algo más cara y muy interesante en las compactas sería la LX3, también de Lumix y me chivó Geko. El mercado al que se dirige es de compactas más profesionales, teniendo menos zoom pero un sensor muy bueno, que funciona muy bien en condiciones oscuras. Además, estéticamente me gusta mucho más… pero entonces ya saltaría de los 200-algo euros de las TZ hasta los 400-algo de esta LX3. Y si no importase el dinero y sólo la estética, desde luego escogería la Olympus E-P1, de 800-algo euros, objetivos intercambiables a pesar de ser compacta (se traduce como: muchos euros a mayores gastables), vídeo HD y prácticamente cualquier cosa que le podría pedir. Pero por ese precio, poco menos que matrimonio le pediría xD

Lógicamente, las sugerencias son bienvenidas. Si conocéis alguna cámara del estilo (compactas-ultracompactas que saquen fotos decentes sin muchas complicaciones, y es un gran plus buenas fotos nocturnas – para conciertos –  y grabación de vídeos decentillos), serán muy bienvenidas y evaluadas :-)

La paradoja de la longitud de un post…

Cuando me planteo escribir en el blog, a no ser que tenga ya un tema prefijado del que me apetezca hablar, repaso mentalmente la lista mental de cosas potencialmente interesantes que podrían resultar más o menos entretenidas de contar y de leer. Una vez que tengo la lista reducida, se da un momento en que para que me anime a escribir tengo que «visualizar» al menos 2 o 3 párrafos que pueda soltar sobre el tema, para no acabar teniendo un post demasiado pobre… pero el problema acaba siendo conseguir sintetizar, más que expandirme lo suficiente en el texto.

Supongo que, como todo, lo difícil es ponerse, al menos es lo que más me cuesta. Una vez me pongo a escribir, las palabras me salen mucho más fluidas de lo que planeaba al principio, y si no es así, probablemente acabe descartando el post porque en realidad no me apetecía demasiado escribir sobre ello o no tengo demasiado que contar (exceptuando posts que sean más «difíciles de escribir»)… Además, tal y como me está pasando en este post, a medida que voy escribiendo se me van ocurriendo temas relacionados que vienen más o menos la caso…

Y para terminar la ristra de intrascendentes curiosidades sobre lo que pasa por mi cabeza antes de decidirme a escribir, está en juego otra consecuencia que no suelo tener en cuenta, y es que los 2 o 3 párrafos que planee escribir en el editor de WordPress (suelo escribir directamente en el panel de administración, sin más editores), acaban por convertirse en el doble (aprox) en este blog (en otros, según el theme lógicamente, la tendencia se acerca más a una relación 1-1), con lo cual el «listón» para que considere el post con un mínimo de contenido aceptable queda reducido a la mitad de lo que inicialmente tenía en mente.

Bah. Tanto rollo, y todo para acabar escribiendo posts de semejante calado…

Navidad Offline

Probablemente, este sea uno de los posts mas trabajados que haya escrito, aunque como podeis ver no lo es por su ortografia… Estos dias, como suelo hacer cada año por estas fechas, ando por la capital de este nuestro Estado (mas bien en su periferia, Villalba y Galapagar), en un estado de semidesconexion bastante deplorable en estos tiempos de conectividad que corren.

El tema es que tengo 3G en el Diamond, con una tarjeta de Masmovil, pero se lleva mal con el Macbook, y para consultar (leer) es aceptable, pero para crear (lo que hago ahora) es un suplicio. Con saber que estoy punteando el Diamond con un lapiz de los de toda la vida…

Los jodidos vecinos tienen Wifi, si, pero los muy cabrones le ponen cifrado Wep/Wpa… y es una pena que la Airport Extreme del portatil sea buena para cappturar trafico pero no para inyectarlo…

Ah, y una demostracion de que no soy un blogger importante: en vez de volar a la T4 de Barajas lo hice a la carente de glamour T2 :(

Felices Fiestas, y tal!