To pro, or not to pro

Próximamente, renovaré mi portátil, patrocinado por el Plan Avanza. La marca ya la tengo decidida, será un Apple.

Algunos dirán que voy a pagar más por un portátil normal y corriente, otros serán sectarios y dirán que qué bien hago… Sé que voy a pagar más que por un PC con Windows, pero creo que voy a poder aparcar Linux y sus (a veces) engorrosos problemas de configuración, seguir con una consola de comandos potente (Mac OS X no deja de ser un UNIX lindo) y, de paso, un portátil estético y bien hecho.

El asunto es que Apple tiene tan poca gama que la decisión oscila entre dos extremos. De los normalitos Macbook, que cuentan con algunas ventajas como que son muy portables o, sobre todo, un precio más asequible, se pasa a la gama Pro. Ahí ya empezamos a hablar de más de 1700€, una compra bastante seria. Y como suele ser normal en Apple, es donde meten muchas más cosas para intentar justificar el sobreprecio del portátil: sensores de disco duro, retroiluminación al teclado, pantalla de 15 o 17», más disco duro y RAM, grabadora, touchpad multitáctil y, la mayor diferencia, una tarjeta gráfica dedicada.

El Macbook Air ni lo considero, por si alguien lo echaba en falta.

Finalmente, una cosa que ha pesado mucho en la balanza de mi decisión ha sido la carcasa de aluminio. Si me voy a gastar un pastón en un portátil, al menos quiero que sea resistente y no se raye con mirarlo. Que las pegatinas están muy bien, pero el aluminio luce mucho sin rayarse…

Así que finalmente acabaré por ser asimilado. Me gustaron algunas cosas del iPod Touch, evidentemente, sino no optaría por otro producto Apple y su manera de hacer las cosas, aunque seguro que hay otras que criticaré, como carencia de opciones básicas sin una razón de peso (¿por qué no hay cortar y pegar?), y desde hoy mismo, sus precios inflados.

Desde ya mismo tienen que convencerme de una cosa (al menos, cuando tenga el portátil en mis manos, si es que no me he gafado escribiendo el post antes de tenerlo xD), y es que el hardware que voy a pagar vale el pastón que va a costar…

Cómo ser un buen programador

Tras ver esta lista de Yo, programador, una traducción de este interesante post acerca de «Cómo reconocer a un buen programador», no he podido evitar sentirme feliz. Resulta que me gusta mi trabajo, tengo la suerte de poder trabajar en algo que me apasiona, y por ello lo tomo también como afición a la que dedico cierto tiempo personal en reciclarme, aprender o refinar lo que ya sé. Y por mi experiencia esto no es lo normal, ya que muchos de mis colegas profesionales lo ven como una extravagancia.

También es cierto que no me gustaría acabar siendo un mero picateclas excluído del proceso de decisión en la empresa, pero me gusta programar y lo considero una base necesaria…

Indicadores positivos:

  • Le apasiona la tecnología
  • Programa en su tiempo libre, es su hobby
  • Hablará largo y tendido de cualquier tema técnico si se le pregunta
  • Ha tenido proyectos personales significativos a través de los años
  • Aprende nuevas tecnologías por si solo
  • Tiene opiniones fuertes sobre cual tecnología es la mejor para varios usos
  • Se siente incomodo trabajando con tecnologías que el crea no son “correctas”
  • Puede mantener una buena conversación en cualquier variedad de temas, no tan solo aquellos que sean técnicos
  • Empezó a programar mucho antes de entrar a la universidad o al trabajo
  • Tiene proyectos personales grandes que no necesariamente aparecen en el cv
  • Conoce de una gran variedad de tecnologías (las cuales no necesariamente están en el cv)

Indicadores negativos:

  • Solo programa mientras está en el trabajo
  • No le gusta hablar de programación, aunque se le pregunte
  • Aprende nuevas tecnologías cuando la compañía lo envía a tomar cursos
  • Usa la tecnología que le indiquen, cualquier tecnología es “buena”
  • Empezó a programar en la universidad
  • Toda su experiencia en programación está en su cv
  • Enfocado en uno o dos plataformas de programación (ejemplo: todo lo que tiene que ver con aplicaciones de java) sin ninguna experiencia fuera de esa plataforma.

He leído toda la lista con una sonrisa en la cara, porque me he reconocido en varios puntos (la mayoría, quizás la lista sea demasiado prototípica), e incluso podría citar varios momentos en las últimas semanas en las que me he visto en situaciones relacionadas con alguno de los puntos…

Trabajando en las elecciones

Votos

Cualquier gran evento genera una serie de trabajos más o menos chollo, alguno porque está bien remunerado, otro porque es muy fácil, otros porque requieren poco tiempo, etc., y las elecciones son uno de estos grandes tinglados. Sólo desde el lado de la Administración, para montar el despliegue que supone transmitir semejante cantidad de información y tenerla disponible lo antes posible, hay mucha gente trabajando por detrás, transmitiendo datos de una manera lenta y tediosa (por teléfono) para que la gente pueda ir teniendo avances de participación oficiales a lo largo del día y el escrutinio lo antes posible. Y por parte de medios privados más de lo mismo, con encuestadores antes, el día de las elecciones y demás.

En las anteriores elecciones gallegas y en estas generales, yo he podido ver un poco cómo se mueve toda esa información y cómo funciona el proceso de la democracia en España un poco más de cerca. Además he cobrado por un día de trabajo (largo, domingo y tedioso, pero un sólo día y no estuvo mal pagado), así que la experiencia me ha gustado.

En concreto yo estaba como ayudante del representante de la administración de un ayuntamiento cercano al mío. La tarea del representante (y la mía, como su ayudante), era la de coordinar el trabajo de los informadores desplazados a las mesas electorales. Estos informadores tenían la tarea de notificar de la apertura de su colegio electoral a las ocho de la mañana, y comunicar los avances de participación de las dos y las seis. Luego, al acabar el escrutinio, debían transmitir la información en cuanto se tuviese (sin ser necesario que se firmasen las actas, para poder dar unos resultados oficiales lo antes posible, ya que la variación podría ser de unos pocos votos en el colegio). Luego, estos informadores tienen que llevar toda la documentación de la votación (actas firmadas, recibos de que la gente en la mesa ha cobrado lo que le correspondía de su mano, etc.) al representante de la administración (y su ayudante xD), para que comprobasen que todo está correcto, y posteriormente facilitar toda la documentación a la subdelegación de gobierno correspondiente, para dejar constancia de que las votaciones fueron correctas.

Así, los resultados del Congreso se tuvieron tan pronto porque se transmitían antes de tener los del Senado. Esta fue una decisión que se nos transmitió a media tarde, así que hubo que avisar a todos los informadores uno por uno de que, dado que las elecciones del Senado eran mucho más lentas que las de las Cortes, debían dar los resultados tan pronto como los fuesen teniendo. Qué tiempos aquéllos en los que se tardaba más de un día en tener los resultados…

Estar trabajando «dentro del sistema» te permite apreciar una serie de detalles en los que no piensas cuando simplemente vas a dejar tu voto al colegio electoral, o los pasas por alto (aparte del dinero, para qué negarlo…).

Como nota al margen, decir que tienen que simplificar el sistema de elección al senado. Ya de por sí es una institución prácticamente inútil (así, de memoria no creo que se me ocurra nada memorable que haya ocurrido últimamente allí), pero con el sistema de votación de crucecitas en una «papeleta» del tamaño de una sábana el panorama no ayuda nada. Los viejecitos tuvieron problemas para entender qué coño había que marcar, y los componentes de la mesa vieron como los interventores de los partidos encontraban razones para pelearse por míseros votos por haber X «mal marcadas»…

El burro y la zanahoria

Busca tu zanahoria!

Si hay algo que haga posible que (intente) levantarme cada día con buen humor y algo de energía, es tener objetivos alcanzables marcados. Supongo que lo de tener ambiciones en la vida va por ahí, pero a mi se me haría imposible o tremendamente tedioso vivir sin tener ningún objetivo, ningún sueño por el que levantarse cada día. Se me haría muy deprimente y cuesta arriba un día sin tener algo por lo que, simplemente, merezca vivir el día.

De hecho, la existencia se hace mucho más llevadera teniendo una serie de «hitos» alcanzables a una serie de plazos distintos, para tener variedad. Así, mi mayor ansia a nivel diario y la que hace que el paso de las horas sea más llevadero, es que lleguen las 7 de la tarde para salir del trabajo y poder liberarme un poco del trabajo; pero a nivel semanal es mucho más reconfortante la idea de que en sólo 3 días llegará el viernes (como convenientemente informo cada día! xD) y tendré 57 horas de total esparcimiento. Y la idea es, que según vaya subiendo la escala, no quedarse sin objetivos, no dejar en ningún momento sin tener una zanahoria que perseguir.

Además, lo bueno es que pueden combinarse varios tipos de objetivos. Está claro que algunos sí los voy a cumplir: voy a tener unas vacaciones en verano que probablemente disfrute un montón, o que a las 7 de hoy saldré por la puerta del trabajo liberado por unas horas hasta que vuelva a entrar mañana. Otros objetivos que tengo puede que sean menos realizables, como tener el coche de tus sueños o una casa idílica en la que vivir, pero siguen siendo un sueño que hace más ameno levantarse cada día.

Me da que al intentar escribir mi manera de afrontar el día a día he mezclado un poco mis idea, pero supongo que, continuando con la metáfora del burro y la zanahoria que le hace andar, la idea es tener buscarse unas zanahorias que te motiven, día a día.

This is the End

My only friend, the end.

This is the End


Últimamente estoy poco sembrado para publicar nada. Y me vuelvo a escudar en que con casi nueve horas de trabajo diario, apenas me queda tiempo para vivir un poco, dormir, comer y esas engorrosas actividades robatiempos. Encima, cuando se me ocurre tema para un post durante el día, luego no me acuerdo de apuntarlo y acabo demasiado cansado como para acordarme al final del día…

El día debería tener un par de horas más o, en su defecto, la jornada laboral continua debería extenderse más. No veo el momento en que llegará el verano y tendré jornada continua en el trabajo, con toda una tarde para poder dormir la siesta, leer… vivir en general, vamos.

Aún así, tampoco me puedo quejar. Mi trabajo me gusta, ya es más de lo que la mucha gente puede decir… además, estoy aprendiendo bastante. Me tiro horas mirando cosas que me gustan y que aprendo con mucho gusto (sobre todo, ahora me ha dado por el Javascript no obstructivo)… y como se ve que no tengo suficiente con las horas del trabajo, ahora me ha dado por crearme un theme para el blog desde cero. En realidad si no lo había hecho antes era por pereza, pero ahora me han dado ganas de experimentar un poco y, de paso, darle un cambio radical al blog creando algo propio y personal 100%. Aunque despacito, sigo cuidando al blog, y espero dentro de poco poder sacar a la luz los cambios que preparo….

Pero qué coño, soy joven, quién necesita dormir existiendo la cafeína!… En breve escribiré también en otro sitio, ya seréis convenientemente informados ;)…

Eso si da tiempo, que en el escaparate de esta tienda que he visto hoy anuncian a todo trapo el fin… a ver si saco el nuevo theme antes del Apocalipsis!

Zetxek está conectado

Online!

Vuelvo a la vida online tras casi una semana alejado de ella por un cúmulo de circunstancias, a saber:

  1. Tormenta con aparato eléctrico que afecta a la comarca de Santiago de Compostela.
  2. Rayo que cae cerca de mi casa y afecta al flujo eléctrico de mi hogar.
  3. Router de telefónica Zyxel Prestige 650 HW-51 frito (R.I.P.)
  4. Informo al servicio técnico de Timofónica. Su solución: pagar 90€ por otra mierda de router Zyxel o comprarme yo uno por mi cuenta, su garantía duraba 6 meses…
  5. Opto por la 2ª opción y compro un router Conceptronic muy majo… a priori.
  6. (A todo esto, entre pitos y flautas ya llevaba unos tres días sin internet)… Lo conecto en casa… y no funciona. No hay manera de que sincronice. Mi instinto me lleva a pensar que es culpa de la línea, así que abro una incidencia.
  7. Un técnico promete llamarme para pasar por casa a comprobar la línea. Aún estoy esperando.
  8. Abro otra incidencia, y hoy vienen a probar la conectividad de mi ADSL. Resultado: me cago en la puta. El router que compré no funcionaba bien, la línea sí lo estaba.
  9. Intento cambiar el router por uno que sí funcione, pero en la tienda no quedan.
  10. Cojo mi dinero, voy al Corte Inglés y compro un Belkin de 100 leuros.

Mi ISP

Los pasos subsiguientes serán:

  1. Probar un router inalámbrico de Telefónica que me prestarán próximamente.
  2. (En caso satisfactorio del primer punto), devolver el Belkin y agradecer al Corte Inglés su préstamo del router a coste cero.

Podría sentirme mal por comprar a priori algo que sé que probablemente devolveré, pero por lo visto no es algo tan raro: por lo que observé, casi todos los routers iguales que el que me llevé ya habían sido usados (el 80% de las cajas no estaban como vienen de origen).

Resultado

La vida offline, con telediarios, sin Youtube ni wikipedia es aburrida…

Con buen pie

Igualicas que las mías

Las mías

Y esto es sólo una parte del cargamento que me han traído los reyes, incluyendo una bufanda, una nevera para el coche (que transformaré en un manos libres Parrot próximamente), una cartera pop… ¡qué de cosas!

De paso respondo a este meme,  y se lo reboto a kalsten, que el pobre estaba desesperado por recibir uno. Cualquier otro que quiera contar sus regalos de Reyes, que grite, que yo le regalo un enlace :-)