La paradoja de la longitud de un post…

Cuando me planteo escribir en el blog, a no ser que tenga ya un tema prefijado del que me apetezca hablar, repaso mentalmente la lista mental de cosas potencialmente interesantes que podrían resultar más o menos entretenidas de contar y de leer. Una vez que tengo la lista reducida, se da un momento en que para que me anime a escribir tengo que «visualizar» al menos 2 o 3 párrafos que pueda soltar sobre el tema, para no acabar teniendo un post demasiado pobre… pero el problema acaba siendo conseguir sintetizar, más que expandirme lo suficiente en el texto.

Supongo que, como todo, lo difícil es ponerse, al menos es lo que más me cuesta. Una vez me pongo a escribir, las palabras me salen mucho más fluidas de lo que planeaba al principio, y si no es así, probablemente acabe descartando el post porque en realidad no me apetecía demasiado escribir sobre ello o no tengo demasiado que contar (exceptuando posts que sean más «difíciles de escribir»)… Además, tal y como me está pasando en este post, a medida que voy escribiendo se me van ocurriendo temas relacionados que vienen más o menos la caso…

Y para terminar la ristra de intrascendentes curiosidades sobre lo que pasa por mi cabeza antes de decidirme a escribir, está en juego otra consecuencia que no suelo tener en cuenta, y es que los 2 o 3 párrafos que planee escribir en el editor de WordPress (suelo escribir directamente en el panel de administración, sin más editores), acaban por convertirse en el doble (aprox) en este blog (en otros, según el theme lógicamente, la tendencia se acerca más a una relación 1-1), con lo cual el «listón» para que considere el post con un mínimo de contenido aceptable queda reducido a la mitad de lo que inicialmente tenía en mente.

Bah. Tanto rollo, y todo para acabar escribiendo posts de semejante calado…

Cómo tener radio FM en el HTC Magic…

…o el día en que volví a ser feliz y pude (volver a ) oír al fin Radio 3 en el móvil. Y, de paso, cuando compré la primera aplicación del Android Market que no devolví o me arrepentí de ello…

Como comenté en el post de impresiones sobre el HTC Magic, estoy bastante contento con él, aparte de la calidad de fabricación de alguno de sus plásticos, que bien podría ser mejor y así tardarían más en ponerse a crujir cuando lo aprietas, o en aguantar una caída a medio metro de altura sin dejar marcas. Pero bueno, que no iban por ahí los tiros, sino por la manera de suplir una de las carencias del terminal, la ausencia de receptor de radio FM.

Yo la radio la uso bastante, porque paradójicamente en esta era de tanto MP3, vídeos en streaming en la que incluso puedo tener acceso a toda la música que tengo en casa desde el teléfono, a veces me canso de ella y me gusta que otros me descubran cosas nuevas, en concreto música. Y para ello, me gusta oír Radio 3 porque según a qué horas me gusta mucho la música que ponen y es raro que repitan canción no ya durante horas, sino durante días incluso, al contrario que en las repetitivas radiofórmulas.

Mi primera idea fue usar el streaming de la web de Radio 3, pero como funciona con flash y, de momento, no hay opción de reproducirlo, opté por intentar usar el stream en el que emiten (http://rtve.stream.flumotion.com/rtve/radio3.mp3.m3u), tal y como vi al abrirlo con VLC. Como no iba la cosa demasiado fina usando X, encontré un útil hilo de HTCManía en el que comparten las direcciones online de varias radios para usarlas con algún programa que reproduzca streams, por ejemplo el gratis Ant Player, que reproduce bien varias emisoras españolas y varias británicas que probé… pero no la que yo quería.

Para ello, compré OR Player, más que asequible por menos de 1€, mucho menos de lo que pagaría por oír Radio 3 mientras trabajo… Hay otras alternativas, pero 1€ es más que razonable por el servicio que da el OR Player, sin apenas cortes, buena calidad e interfaz bastante usable. De la batería no hablemos, con la conexión permanente abierta eso es un auténtico agujero negro voltaico.

El proceso de pagode una aplicación en el Android Market, por si alguien tiene curiosidad, es de lo más sencillo. Se usa la cuenta de Google Checkout (para los despistados, el «paypal» de Google), así se carga a la tarjeta de crédito que se escoja, sin tener que darle los datos a nadie más que a Google (total, si ya tiene toda mi información… y mejor en sus manos que en la de algún desalmado que me cargue cosas raras en la tarjeta xD). Tras el pago se puede descargar la aplicación (que no hay que comprar aunque se formatee el móvil), y se tienen 24h para devolverla y no recibir ningún cargo por ella.

Cuando la falta de usabilidad es un negocio…

Manual Fiat

Hay negocios en los que las carencias se transforman en un modo más de aprovecharse del cliente, a modo de modelo freemium pero fuera de internet, y sin que en ningún momento se te presente como tal. Uno de los ejemplos más claros son los coches…

Cuando compras un coche nuevo, la validez de la garantía está supeditada a que el vehículo pase las revisiones pertinentes (una anual normalmente) en el concesionario de la casa, o automáticamente se reservan el derecho de no realizar reparaciones aduciendo que el coche no ha sido verificado por ellos mismos. Hasta ahí puede valer, pasar unas revisiones en su taller de confianza para estar seguros de que el coche está correctamente y se hagan responsable de él.

Lo que no está tan bien es que tengas que acabar yendo al taller para reparaciones o intervenciones de lo más cotidiando, porque eso ya se acerca a lo que me parece un abuso. El primer caso fue un golpe que me dieron estando yo aparcado (y sin estar en el coche), metiendo un embellecedor del morro hacia adentro… Tras intentar colocarla de varias maneras distintas, acabé por preguntar en el taller, siendo la respuesta que eso era algo muy común, y había que desmontar la defensa entera para poder colocar la pestañita del plástico y que no se cayera. La gracia es que yo comenté al mecánico que eso era una mierda en cuanto a diseño… y el me dijo que en realidad para ellos estaba bien así, que el coche acababa por tener que volver tarde o temprano al taller… 38€ más IVA por una reparación «de lo más habitual», mal vamos.

Otro caso fue el cambio de una luz del habitáculo del coche. Imposible prácticamente sacar el plástico debido a las crípticas instrucciones del manual… y 8€ por cambiar una lámpara (2 minutos de trabajo, 1€ de bombilla). Y lo gracioso es que no me quisieron explicar exactamente cómo cambiarla…

Así que esta vez me empeciné en no pagarles por algo tan sencillo (a priori) como cambiar un piloto delantero fundido. Las instrucciones son tan espartanas como lo que se deja ver en la foto, frases que apenas describen los pasos a hacer pero sin llegar a ser suficientemente explicativas (al menos, la primera vez que hay que realizar la operació,  precisamente cuando el manual podría ser más útil).

Dado que en el taller verían darme información para realizar el cambio yo mismo, me fue de mucha más ayuda un foro. Manda huevos que haya sido de más utilidad la ayuda de gente desinteresada que la de mecánicos a los que habría pagado si me hiciesen el cambio y me dijisen como se hace… El resultado? Al final logré cambiar la bombilla, y el taller se quedó sin mis ~10€…

Aparcando en Santiago: misión imposible

Entiendo que una ciudad moderna debe potenciar que los espacios públicos sean para ser usados por la gente, con aceras anchas, árboles plantados y cuidados, zonas accesibles para los peatones y reducir al máximo posible el tráfico rodado por el centro urbano, así como las demás cosas que se espera de una ciudad un poco puesta al día en urbanismo. De hecho, me gusta ese tipo de ciudad, es una buena idea para hacer las zonas céntricas menos agresivas y más acogedoras, que animen a dar un paseo por ellas…

El problema viene cuando desde un ayuntamiento se procede a renovar las calles, eliminando por sistema plazas de aparcamiento. A veces para hacer aceras anchas, otras veces no se sabe muy bien donde acaba el espacio desaparecido, que a veces acaba siendo igual de transitable que al principio, ya que acabará ocupado por terrazas (que no dejan de ser un espacio privado en donde alguien está haciendo negocio).

Y esta es la política del Concello de Santiago (y no es que sea una percepción mía, sino que con las últimas obras han eliminado unas 800 plazas de aparcamiento en superficie, y en próximas obras eliminarán otras tantas). Es totalmente razonable que se humanice el centro de la ciudad y se le de un aspecto renovado, pero hay un hecho que se debería tener en cuenta: la gente que tiene coches antes de una obra, los sigue teniendo al acabar la obra. Y, oh sorpresa, el coche lo tiene que aparcar en algún sitio, porque aún no caben debajo de las piedras.

Para la gente que vive en el centro de la ciudad, evidentemente el precio de los garajes privados se ha aumentado bastante. Y para los que no vivimos estrictamente en el centro la solución del Concello es muy clara, a pasar por caja y dejarlo en un aparcamiento. Y coño, no tendría problema en dejarlo aparcadito en un parking subterráneo al resguardo de la lluvia, de no ser porque la mayoría son antiguos, con plazas muy pequeñas en las que hasta se hace complicado dejar el coche, y son caros (hoy he tenido que hacer unos trámites, el cajero automático dictaminó que 20minutos equivalían a 0.75€). Al final acabo caminando por dejar el coche fuera de un aparcamiento, porque pasar 4horas en el centro varios días a la semana podría salirme ridículamente caro.

Otra solución sería un transporte público que funcionase razonablemente bien… pero vivo a 4 kilómetros del centro de la ciudad, pertenezco al Concello de Santiago y tengo un autobús por hora, cuyo servicio acaba a las 10 de la noche. Y no, tampoco es barato (aunque con un abono se abarata bastante el asunto, y descuentos para estudiantes y mayores, eso sí). Y tampoco me vale como excusa que vivo demasiado lejos del centro… porque supongo que la idea es que pueda acercarme lo más fácilmente posible a las zonas comerciales de la ciudad para estar en bares, pasar por alguna tienda y demás, no? (Supongo que esa sería la teoría, porque demasiadas veces me resulta más fácil comprar por internet que acercarme al centro a una tienda…).

No sé si es extremadamente rara mi idea, pero es tan simple como habilitar zonas en la periferia de la ciudad para apacar, gratis o a un bajo coste (hace algunos años había un aparcamiento municipal descubierto y no vigilado en el que se podía aparcar todo el día por alrededor de 1€). Luego, esos aparcamientos se conectan bien con el centro de la ciudad, pero incluso dado el tamaño de la ciudad sería bastante probable que se pudiesen ubicar en un sitio accesible caminando desde el centro…

Por cierto, que dado el clima de Santiago de Compostela y su orografía, el tema de acercarme en bicicleta al centro queda bastante reducido (cuestas rompepiernas por doquier se interponen en mi camino xD)… si alguien tiene una solución creativa, debajo tiene los comentarios (y sí, considero la reparación de mi Vespa como una más que posible solución a mi dilema).

Levántate

Si te caes siete veces, levántate ocho.

Proverbio chino. Sorprendentemente preciso aplicado a servidores…

Impresiones sobre HTC Magic y Android

HTC Magic + iPod Touch (1G)

Llevo ya unas semanas usando el móvil que ha reemplazado al HTC Diamond que tenía, el brand new HTC Magic que tiene en exclusiva Vodafone. Para conseguirlo tuve que pasar por el cepo de la permanencia de 18 meses, aunque no me importó demasiado ya que era obligatorio contratar una tarifa plana de datos que también tiene permanencia…

Lo de que no me importó tener que coger la tarifa de datos de Vodafone es porque este móvil sin conexión de datos permanente no tiene sentido, así de claro. Android está orientado a trabajar con una conexión de datos activa siempre, ya sea WiFi, 3G o, en el peor de los casos, GPRS, pero vive por y para tener conexión a Internet y así poder sincronizar calendarios, agenda, recibir los correos prácticamente en tiempo real, y otras acciones más accesorias pero que tampoco hacen daño, como subir las fotografías tomadas al instante, tener datos meteorológicos y la agradable navegación desde el teléfono.

Con un consumo así, sale a cuenta la tarifa plana...

La tarifa de datos que obliga a coger Vodafone es de 12€ al mes más IVA, y sólo permite la navegación desde el móvil, así que nada de usarlo como modem (de todas formas, para poder hacerlo se necesitaría un programa que posibilitase hacer tethering con el teléfono, y dado que dichas aplicaciones están restringidas por medios oficiales – el Android Market – la única manera de instalarlo es por medios no oficiales). En caso de navegar desde un PC con el HTC Magic como modem con Vodafone, se reservan el derecho de cobrar 39€ en vez de 12€, aplicando la tarifa de datos para PCs…

El teléfono en sí es un terminal bastante decente, con un hardware similar al del Diamond, pantalla más grande y de mejor calidad (aunque menor resolución), y materiales algo peores (más plástico y menos metal). Se ve bastante bien con brillo bajo, y el sonido es decente para ver vídeos de Youtube y demás, aunque no son una maravilla. La cámara es igual que la de Diamond, de 3.2 MPx, que con luz saca fotos decentes y sin iluminación saca unos borrones que quiere llamar fotos…

Pero lo realmente interesante del teléfono no es el hardware, sino el sistema operativo que lleva, Android v1.5 (además de que al ser una plataforma libre, Android puede deslegarse en muchos dispositivos más que el HTC Dream el HTC Magic, sólo es cuestión de tiempo). La sensación de uso es muy buena, con fluidez casi siempre, copiar y pegar integrado, un teclado virtual que funciona bastante bien (aunque el diccionario integrado no aprende…), y una interfaz gráfica diseñada para ser usada en móviles. Eso se nota, y mucho, frente a Windows Mobile (ya sea 6.1 o 6.5, que mejoró un poco), porque los elementos gráficos (listas, checkboxes, botones, etc.) son grandes y están hechos para ser pulsado con el dedo, sin tener que usar punteros (aunque tampoco se puede, por el tipo de tecnología de la pantalla). Un punto interesante es que es completamente multitarea, esto es, permite tener aplicaciones ejecutándose en segundo plano sin que (en teoría) se penalice demasiado el rendimiento del teléfono (ya que el administrador de procesos cerrará aquellas aplicaciones inactivas, liberando sus recursos).

Y el SO sin aplicaciones se quedaría en nada, pero afortunadamente hay una buena cantidad de aplicaciones funcionales en desarrollo constante, que suplen algunas carencias del teléfono o amplían sus posibilidades. Google ha desarrollado aplicaciones para sus servicios (agenda, calendar, mail, talk, etc.), además de algunas muy espectaculares (Google Skymap, un planetario virtual que funciona «apuntando» con el móvil al cielo, por ejemplo). Otras aplicaciones que complementa el teléfono son agendas más funcionales que la que incluye de serie, reproductores multimedia, clientes de mensajería multiprotolo, navegadores más ligeros, buscadores de precios que buscan a partir de enfocar un código de barras… y muchas otras aplicaciones en proceso muy prometedoras.

Y además de un mejor aspecto y usabilidad, la respuesta del sistema operativo no tiene punto de comparación con Windows Mobile. Las listas con scroll se mueven fluidas aunque sean grandes, y la navegación web es bastante ágil, y muy ágil comparada con navegar con Opera Mobile… También está bastante conseguido el sistema de notificaciones, que se muestra arrastrando desde la parte superior de la pantalla, y donde las aplicaciones pueden dejar notificaciones personalizadas (descargas, eventos, mensajes nuevos… cualquier tipo de aviso que definan las aplicaciones que tengamos).

La ventaja que tiene para los desarrolladores y, sobre todo, para los fabricantes, es que Android es Open Source y no cobra licencias por su uso. Así, van a ir apareciendo muchísimos teléfonos que lo implementarán, ya que los fabricantes de móviles solamente tienen que fabricar teléfonos con hardware compatible, sin tener que pagar licencias por instalación (como sí cobra Windows Mobile o es imposible con el iPhone, que sólo funciona en el teléfono de Apple).

Como punto flojo (y bastante flojo), la duración de la batería. Usando las características que tiene (sobre todo, usando intensivamente 3G), la batería no llega a un día completo de uso. Evidentemente, se pueden desactivar servicios (3G, Wifi, Bluetooth, etc.), alargando la duración, o cargarlo lo más a menudo posible (a través del USB, así que es muu cómodo tener cargadores de bolsillo o de coche, o enchufarlo al PC cuando se está con uno).

Por cierto, llevaba unos días pensando escribir este post… ha sido coincidencia que sea el mismo día que cuando se presenta el iPhone 3.0, pero creo que cualquier cosa que vayan a sacar puede ser igualada por Android como plataforma. A ver si ahora no han reinventado algo y me tengo que tragar el post!