Librería Pirola

La foto esta para muchos no tendrá demasiada gracia, pero si previamente explico que «pirola» significa «polla» en gallego, os iré poniendo en situación y os explicaréis la risa floja que me entró al ver el establecimiento…

La vi en Florencia, por si alguien la quiere convertir en un fálico destino de peregrinación o alguna otra cosa rara…

Tropic Thunder

El otro día fui a ver Tropic Thunder con varios amigos y lo pasé genial. Creo que nunca me había reído tanto en el cine…

La película tiene como trasfondo una crítica corrosiva al mundillo de las superestrellas de Hollywood y, sin mencionar directamente a ningún actor más allá de obvias referencias, no deja títere con cabeza. Sólo por algunas de las escenas en las que se meten con Hollywood, la película valdría la pena. Pero está dirigida y escrita por Ben Stiller, y para cualquiera al que le hayan gustado sus comedias no sé que coño hace leyéndome si aún no la ha visto: corre al cine!

Útil e imprescindible es en este momento recordar su película más representativa, Zoolander: además de escribir su guión, la dirigió y actuó en ella. Dado que Tropic Thunder repite roles (actua-dirige-escribe-produce), es bastante probable que a quien le haya gustado Zoolander, esta le vuelva a gustar igual o incluso más. Y cabe recordar que a quien no le guste esa película (o esta misma), no tiene ni puta idea de lo que tiene gracia y lo que no (pero sin rencor, eh).

De Tropic Thunder podría contaros algo de la trama, pero la verdad es que tiene poco sentido porque lo que de verdad tiene gracia son los gags y las situaciones que se dan. Podría resumirse rápidamente diciendo que es una evolución de Zoolander, y en modo regla de tres: «Tropic Thunder es al mundo de las películas lo que Zoolander es al mundo de la moda». El humor es el típico de Ben Stiller, situaciones absurdas que rozan lo surrealista, y diálogos que no se quedan atrás. A mi personalmente este humor ácido y absurdo me llega al alma.

Sé que no he dicho nada en concreto de la película, pero yo fui a verla sin saber apenas cuatro cosas del argumento y así me gustó mucho más, sin conocer el reparto ni nada. Y después de lo dicho, creo que a quien no le vaya a gustar ya lo irá sabiendo…

Por cierto, que las risas empiezan incluso antes de que la película propiamente dicha comience, hay que estar atentos a los trailers… Mi favorito fue el de «El callejón de Satán», protagonizada por Tobey Maguire y Kirk Lazarus. Ahí os queda:
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=k7imoiUCCWY[/youtube]

Los Macbook también lloran

O lo que es lo mismo, si les das una hostia considerable, le quedan marcas como a todo portátil de hijo de vecino. No es que esperarse que el portátil sólo por haber sido más caro que los anteriores fuese a conservarse inmaculado, pero simplemente no esperaba que el primer desperfecto que le fuese a causar fuese tan espectacular…

La historia es que estaba yo tranquilamente acostado en la cama, con el portátil enchufado a unos altavoces situados en una estantería por encima de la cama. Hasta ahí todo correcto y sin aparente peligro ni para el cacharro ni para mi… hasta que revuelvo sin darme cuenta los cables de los altavoces, de manera que empujan una navaja multiusos que había en la estantería hacia el borde de la misma. Todo un poco confuso, pero así fue la historia… cuando me di cuenta de que la navaja venía dispuesta a hacerme un chichón, me aparte rápidamente, congratulándome de mis reflejos.

Lo de darme cuenta de que si no había caído sobre mi cabeza lo habría hecho sobre algún otro sitio (entre las cosas a aplastar que había por la cama tenía móvil, iPod, portátil y ropa doblada) y ver el boquete causado en el anodizado aluminio del Macbook fue en un suspiro.

El resultado junto al causante (el material, no yo), a continuación

Y como extra digno de ser usado como prueba en un juicio por lo verídico del documento, un vídeo con la simulación del incidente…

Navajazo al Macbook from Adrián Moreno Peña on Vimeo.

Pero bueno, ahora es como los veteranos de guerra y tiene una historia que contar cuando se le pregunte por su cicatriz… (lo de arreglarlo no entra en mis planes, cambiar la carcasa es carísimo).

Invocando a Satanás en el Vaticano

Desde que Ratzinger de Santander habita en el Vaticano el Infierno está mucho más cerca de la sucursal de la Secta Católica, pero faltaba por comprobar in situ si la integración de ambas corporaciones estaba suficientemente avanzada como para perder antiguos prejuicios de los unos por los otros. Así que allí estuve yo de enviado especial al Vaticano, para comprobar qué pasaría si invocaba al Señor de las Tinieblas desde la sede papal… ¿me cogería Ratzinger?

No! El Anticristo era un tal Giovanni…

De vuelta de SPQR

Coliseo de cerca

Hoy mismo (técnicamente el post lo publicaré en unos minutos, con lo cual será mañana, pero podemos obviar esa disquisición) he vuelto de mi anunciado viaje por Roma. Mientras estuve allí, apenas cacé alguna wifi sin cifrar por la calle, los cibers eran bastante caros (y lo de andar metiendo mis datos en esos manoseados PCs no me acababa de convencer), así que he estado bastante aislado. Dado que en unas vacaciones ese es el objetivo, todo perfecto.

En el viaje, aparte de visitar el objetivo principal, Roma, pasé un par de días en Florencia. Es una ciudad relativamente pequeña (no llega a 400.000 habitantes), pero preciosa, muy cuidada y con auténticas perlas para un visitante que vaya un poco descuidado, como yo iba: la galería Uffizzi, Il Duomo, la basílica de Santa María del Fiore, etc. Al ser una ciudad de un marcado carácter cultural y estudiantil, me recordó bastante a Santiago de Compostela, aunque «a lo bestia».

Tras pasar por Firenze e ir acostumbrándose al italiano, que es tan parecido al español que apenas hay que apender unas palabras para poder hacerse entender (por ejemplo: pericolo, porca putana, io voglio una pizza napoletana, dove si trova il toilette), tocó visitar Roma. Y ahí fue cuando me sentí pequeño. Cada vez que me preguntan por la impresión que me dio, repito lo mismo, el sentimiento de grandeza que me causó. Fue grande en el pasado, inmensamente grande, y de ello quedan innumerables vestigios repartidos por toda la ciudad: las columnas, vasijas, paredes, templos, y demás hallazgos arqueológicos que van haciendo son tantos que se pueden encontrar en prácticamente cada plaza de la ciudad (eso cuando la plaza no es un resto arqueológico en sí misma). Aparte de la evidente historia del periodo clásico, que impresiona por lo que fue y por todo lo que aún queda de ella, es muy sorprendente la cantidad de arte que queda de la época Renacentista, pudiendo caminar por calles enteras que parecen sacadas de una galería de arte barroco. Hay momentos en los que realmente te deja sin palabras.

A cada paso que das en Roma encuentras algo digno de ver. Ya sea un yacimiento de la época imperial, un museo con artículos recuperados o una plaza del Renacimiento ideada o llena de esculturas de Miguel Ángel o Bernini, en los cuatro días que pasé en Roma pasé poco tiempo sin tener algo impresionante delante de mi. Y sino, entrar en cualquier pizzería o trattoría de barrio hace que se te olvide cualquier mal trago, porque la comida italiana que preparan en Roma es deliciosa. Creo que nunca volveré a ver a las pizzas como antes tras probar las pizzas de forno di legna italiana…

En parte aún siento que sigo en Roma, y aún tengo un poco desorganizado en mi cabeza el viaje. Culpa de ello lo tiene que mañana vuelva al trabajo y la rutina, mi cabeza querría seguir paseando por la zona de la Piazza di Spagna o dar una vuelta por los alrededores de la Piazza di Trevi. Suerte que aún quedan un montón de fotos por revisar, ayudarán a que la Ciudad Eterna haga honor a su nombre en mi memoria; y tranquiliza saber que volveré gracias a aquel céntimo que dejé en la Fontana di Trevi

Marlene Kuntz – La canzone che scrivo per te

Hoy salgo de viaje una semanita para Roma, y como voy a tener el blog una semana relativamente descuidado, quería poner alguna cancioncilla (lo relativo es porque últimamente, como sabéis, el blog no era precisamente un hervidero de posts).

Coliseo, allá voy!

Para empezar, como viajo a Roma, empecé pensando en alguna canción que hablase o tuviese en su título la capital italiana, pero no se me ocurrió nada excepto «Bar Italia» de Pulp. Como la asociación estaba un poco cogida de los pelos, opté por algo de música italiana; siguiente opción: «Gridalo«, de un grupo punk italiano, No Relax. Aquí me falló la calidad del vídeo, así que fui a por una canción de Marlene Kuntz, que hacen un noise rock bastante interesante, siendo la canción escogida «La canzone che scrivo per te».

El clip es delicado y oscuro, como la canción, así que pegan bastante. Y me gusta Marlene Kuntz, porque al cantar en italiano sus canciones suenan distintas de toda la música inglesa que oigo, y tienen un sonido muy interesante. Si os gusta el rock alternativo que tira hacia el noise rock, echadle una oída.

[lyrics]

Non c’è contatto di mucosa con mucosa
eppur mi infetto di te,
che arrivi e porti desideri e capogiri
in versi appassionati e indirizzati a me;

e porgi in dono la tua essenza misteriosa,
che fu un brillio fugace qualche notte fa;
e fanno presto a farsi vivi i miei sospiri
che alle pareti vanno a dire «ti vorrei qua».

Questa è la canzone che scrivo per te:
l’ho promessa ed eccola.
Riesci a scorgerti? Si che ci sei,
prima che ti conoscessi.

(Ora ho il tuo splendido sorriso da succhiare:
sfavilla di felicità.
L’osservo su dalla tua fronte vanitosa
che ai miei baci ha chiesto la priorità).

Pure frigid waters from these eyes that always miss you
Nothing but violence from my empty gun
I’m using silver to light up these blackheart faces
blinding your fingers with my skin that burns for you.

Questa è la canzone che scrivo per te:
l’ho promessa ed eccola.
Riesci a scorgerti? Si che ci sei,
proprio mentre ti conosco.

This song is for me
I listen like i promised you
I can see me in your words from hell
that you write for me

E ho le tue mani da lasciarmi accarezzare il cuore
immune da difese che non servono.

Ma ora ho in testa il viso di qualcuno più speciale di me,
che sa cantare ma ha più stemmi da lustrare di me
…e questo è il tuo svago.
Per quel che mi riguarda sei un continente obliato.
Per quel che ho visto in fondo mi è piaciuto.

Don’t, don’t tell me. What you want from me
No, don’t tell me. I don’t wanna hear. Don’t tell me

Questa è la canzone che scrivo per te:
l’ho promessa ed eccola.
Riesci a scorgerti? Non ci sei più,
dopo che ti ho conosciuta.

[/lyrics]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=WP-dvmHBItM[/youtube]

Os traeré algo de helado y pasta fresca italiana de recuerdo xD

Dualidad

Cosasquemegustan: volver a escribir en el blog.
Cosasquenomegustan: tenerlo en estado de semiabandono durante más de una semana.

Missing in action

Si lo que se dice de que cuanto más activa es la vida de un blogger menos lo es su blog, podría decirse que estoy que no paro. En realidad tampoco es para tanto, sino que para este año que empieza (el año auténtico, como todo el mundo sabe, comienza con la vuelta al cole y con las colecciones de fascículos interminables) me he propuesto hacer algo más aparte de trabajar y dormir. Pero como ello no es razón para descuidar el blog, me propongo con este post retomar un poco la rutina bloguera, aquella que te convierte en un yonki y hace que cada día sientas la necesidad de escribir al menos un post, aunque sea cortito…

Respecto a las actividades, como lo de tirarse más de un tercio del día sentado picando código no es lo más recomendable para la espalda, cuello y demás articulaciones, una de las decisiones que tomé fue la de hacer más deporte. Ya sabéis, por eso de mens sana in corpore sano, aunque quién sabe, quizás no consiga ninguna de las dos xD… Desde hace varios meses había optado por la natación, pero hecho en falta poder oír música mientras nado, porque me acabo aburriendo de ver a las mismas orondas señoras nadando para rehabilitarse largo, tras largo, tras largo, tras…

Con lo cual, este año decidí volver al fútbol federado, en un equipo de tercera regional (también llamado «Lo más bajo») de la zona de Santiago, el «Campo da Angustia«. La ventaja del fútbol respecto a nadar es el componente social, yo siempre he preferido los deporte de equipo, con lo cual me resulta más divertido.

Otra de las actividades que he emprendido ha sido la de intentar aprender por mi cuenta a tocar el bajo, como ya adelanté. Al final, como era previsible, me compré el bajo de Jack&Danny blanco y negro. No es ninguna maravilla, y creo que su sonido deja bastante que desear, pero le tengo cariño…

Para aprender a tocarlo, básicamente estoy tirando de vídeos online (clases en youtube, vídeos didácticos de bajistas famosos, etc.), de algún libro que he descargado en PDF y, cuando me canso de hacer ejercicios, tocar canciones con la ayuda del Guitar Pro (y a la mitad de su velocidad normal…).

Y como tras trabajar y estas actividades extra me sobraba demasiado tiempo, no vaya a ser que tenga 30 minutos al día para poder reposar, este año voy a cursar un Máster en Dirección de Proyectos. Si lo de estudiar una Ingeniería (Técnica, eso sí) lo hice un poco porque me mola como suena lo de «Soy ingeniero», lo de cursar un máster ya podréis ver por donde va. Cuando haya algo muy complicado y alguien diga lo típico de «joder, hace falta un máster para manejar este cacharro», llegaré yo raudo y veloz al rescate: «¡No temáis! ¡Soy un ingeniero técnico con máster!», y a partir de ahí es cuando llegan los vítores de la multitud enfervorecida.

Y aparte de todos entretenimientos buscados, sigo teniendo amigos (aparte de los imaginarios) y una interesante vida real que cuidar, con lo cual no justifico el descuido del blog pero espero que me entendáis (el que no os entiende soy yo, que aún me leéis, queridos lectores :)).

Y si algo he aprendido con este ajetreo autoimpuesto es que dormir es para los débiles. Tengo una teoría personal según la cual me bastan para dormir unas 5 horas, siempre que sean de un sueño intenso y reparador. Por ahora llevo varios días confirmándolo, aunque no descarto caer un día de estos fulminado por la somnolencia cual narcoléctico. Pero no estaría tan mal, así volvería a tener cosas guays para contar en el blog…